Crioterapia Cuerpo Entero
Recarga tu cuerpo.
Reinicia tu mente.
La crioterapia cuerpo entero es una terapia de frío extremo que expone el cuerpo a temperaturas de hasta -110 °C durante 2–3 minutos para activar una respuesta biológica sistémica. Este estímulo controlado favorece la reducción de inflamación, acelera la recuperación muscular y mejora la energía y claridad mental.
En REVO, la crioterapia forma parte de un método estructurado que combina tecnología avanzada y seguimiento personalizado para optimizar rendimiento físico y equilibrio nervioso.
¿Cómo responde tu cuerpo a la crioterapia?
El choque térmico a -110 °C activa mecanismos fisiológicos naturales de defensa, recuperación e inflamación controlada.
Reducción del cortisol
El frío ayuda a modular el estrés y favorece un sueño más profundo y una mayor claridad mental.
Liberación de endorfinas
Tu cerebro genera analgésicos naturales que elevan el ánimo y calman el dolor de forma inmediata.
Respuesta vascular inteligente
El frío contrae los vasos y luego los dilata, reduciendo la inflamación y mejorando la circulación con más oxígeno en los tejidos.
Estímulo de norepinefrina
Este neurotransmisor potencia el enfoque, reduce la percepción del dolor y acelera la recuperación.
Activación del metabolismo
Tu cuerpo reacciona al frío quemando hasta 600 kcal para recuperar su temperatura interna.
Estimulación del sistema inmune
El impacto térmico desencadena una respuesta adaptativa que puede ayudar a reforzar tus defensas naturales.
Lo mejor: estos efectos no son fugaces.
Cuando se hace bien y con la frecuencia adecuada, la crioterapia transforma cómo te sientes día a día. Con sesiones regulares de crioterapia cuerpo entero, los efectos se consolidan a nivel metabólico y nervioso.
¿Para quién es útil?
Ya sea para aliviar el dolor, recuperar energía, reducir la inflamación o encontrar claridad mental, el frío de cuerpo entero se convierte en una herramienta precisa para regenerarte desde dentro.
Es ideal para ti si…
¿Qué esperar en tu primera sesión?
La experiencia es intensa pero siempre guiada por un REVO Wellness Coach que te acompaña desde el inicio, explicando qué hacer, sentir y por qué.
Antes de entrar
Todo empieza con un acompañamiento personalizado por tu REVO Wellness Coach.
Te damos todo lo que necesitas: guantes, calcetines, calzado térmico y protección para orejas y nariz.
Solo trae ropa interior.
Nosotros nos encargamos del resto.
Durante la sesión
Accedes a la cámara
con frío seco y controlado.
La primera sesión dura entre
1 y 3 minutos — normalmente empezamos con 2.
Sentirás una bajada intensa de temperatura,
pero tu cuerpo se adapta rápidamente.
Puedes moverte al ritmo de la música.
Siempre estarás acompañado y supervisado.
Después de la sesión
Sentirás un chute de energía, mayor claridad mental y ligereza corporal.
Puedes continuar con tu día o seguir con otra terapia dentro de tu protocolo REVO.
Cada sesión es parte de un proceso progresivo y adaptado a ti.
¿Qué hace único a nuestro equipamiento?
Precisión, seguridad y eficacia terapéutica
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Temperatura de cámara hasta -100 °C
La cámara alcanza temperaturas reales sostenidas en el entorno interno, no solo de la fuente refrigerante, lo cual es fundamental para generar una vasoconstricción periférica intensa y una activación controlada del sistema nervioso simpático.
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Sensación térmica hasta -135 °C
Gracias a un sistema de ventilación activa, la sensación térmica sobre la piel puede alcanzar los -135 °C, aumentando la eficacia neuromuscular y metabólica de la sesión sin comprometer la seguridad.
Lo que dice la evidencia
Preguntas frecuentes sobre crioterapia en Barcelona
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Depende del objetivo. Para recuperación puntual o alivio de inflamación, 1–3 sesiones pueden generar efecto inmediato. Para beneficios acumulativos como mejora metabólica, regulación del estrés o optimización del rendimiento, recomendamos programas de 5 a 20 sesiones dentro de protocolos estructurados en nuestro estudio de Barcelona.
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Sí, cuando se realiza bajo supervisión profesional y con equipamiento certificado. En REVO, cada sesión está guiada por un Wellness Coach, con control de temperatura real sostenida y protocolos diseñados para garantizar seguridad y eficacia terapéutica.
Antes de entrar en la cámara, proporcionamos el equipamiento imprescindible para proteger las zonas más sensibles al frío: guantes térmicos, calzado específico, mascarilla protectora y banda para la cabeza que cubre orejas y frente. Estas medidas permiten una exposición segura y controlada al frío extremo.
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La exposición al frío dura entre 1 y 3 minutos a temperaturas de hasta -120 °C. El proceso completo, incluyendo preparación y acompañamiento, dura aproximadamente 10–15 minutos.
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Sí. La exposición controlada al frío favorece la vasoconstricción seguida de vasodilatación reactiva, lo que mejora la circulación y puede reducir marcadores inflamatorios asociados a dolor muscular y articular.
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La crioterapia local actúa sobre una zona específica, mientras que la crioterapia cuerpo entero genera una respuesta sistémica que impacta sistema nervioso, metabolismo y recuperación global debido a que todo el cuerpo recibe frío, desde cabeza a pies.
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Sí, es posible realizar crioterapia cuerpo entero con alta frecuencia, incluso a diario en determinados contextos. Sin embargo, la periodicidad ideal depende directamente de tu objetivo y del resultado que estés buscando.
Para recuperación intensiva o fases concretas de carga física, puede recomendarse mayor frecuencia durante períodos limitados. En cambio, para objetivos de bienestar general, regulación del estrés, mejora del sueño o mantenimiento metabólico, suele ser suficiente una frecuencia de 2 a 3 veces por semana.
En REVO, ajustamos la frecuencia dentro de protocolos personalizados para asegurar eficacia, adaptación progresiva y seguridad.